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¿La ansiedad modifica nuestro cuerpo?

Actualizado: 4 oct 2021

La Ansiedad es una experiencia biopsicosocial de huida o confrontación en respuesta a situaciones que se perciben y experimentan como amenazantes o peligrosas. Tiene manifestaciones físicas, mentales y emocionales y está relacionada con el manejo del estrés. En ese sentido, responde a la información que, a través de mis sentidos básicos como el tacto y la visión, etc., recibe mi organismo y mi Sistema Nervioso para dar respuesta a lo que vendrá, y así poder salir de situaciones que nos generan o nos pueden generar daño.


El verdadero desencadenante de la ansiedad crónica es el estado recurrente de pensamiento alrededor de la culpa sobre lo que ya pasó o debimos haber hecho diferente, o las consecuencias catastróficas que yo imagino y doy por hecho que van a pasar; entonces nuestro sistema nervioso se queda activado de manera continua y permanente en respuesta de huida o confrontación aun cuando la situación amenazante ya no esté presente.


Para ampliar lo anterior, recuerda explorar en el Psicoblog las otras notas sobre el tema.


¡Pilas con algo!: Al no prestar atención a los miedos, desesperanzas, tristezas o rabias que tengo en alguna o algunas esferas de mi vida, éstas se van extendiendo lentamente y con los años, a otras esferas cotidianas, haciéndole creer al pensamiento y al sistema nervioso que la única manera de operar en la vida es a través de la crítica, el juicio, la evitación, la duda, la desconfianza, la huida o la confrontación continua.


Psicosomática de la Ansiedad

Recuerda que, cuando tu cerebro empieza a recibir señales del pensamiento y de la conducta sobre situaciones que evitas por miedo, desconfianza o autocrítica, empieza a crear bucles de incomodidad, malestar o tristeza: Lo que te sucede y lo que piensas sobre lo que te sucede, tienen el mismo peso en tu cerebro. Y allí lo complejo es que la repetición de pensamientos o ideas catastróficas hace que se integren a tu red neuronal y consoliden sinapsis, con lo que es más posible que en el futuro sigas pensando y sintiendo lo mismo ante una situación.


Sin embargo, recuerda que, así como tu cerebro aprendió el mecanismo de la huida y la desconfianza, también puede aprender el mecanismo de la aceptación, la atención plena, y la concentración deliberada en lo que ES hoy y ahora, y tomar de ahí lo que nos corresponda y haga bien y pedir ayuda en lo que no podamos solas.

Entonces elegimos PARAR, MIRAR Y TOMAR otro lado de la situación para poder tener más y mejores perspectivas de lo que sucede y reestructurar nuestra atención. Necesitamos fijarnos a detalle, por ejemplo, mientras comemos: a qué huele, cómo huele, a qué me recuerda, qué olor quisiera, cómo pudiera cambiarlo, qué me corresponde cambiar de ese olor, etc., y así con todas nuestras actividades cotidianas, practicando la presencia plena.


Si a veces la Ansiedad se vuelve difícil de manejar, te sugiero:

- Aprender herramientas psicocorporales

- Desarrollar procesos de escritura creativa

- Practicar Mindfulness Eating

- Practicar la presencia plena en tus rutinas cotidianas

- Asistir a Psicoterapia sistémica o cognitiva

- Conectarte con círculos de palabra y escritura

- Comer alimentos orgánicos, de comercio justo