Hábitos que transforman.

Pase lo que pase.


Pase lo que pase voy a estar bien, me repito constantemente. Si viene la luz con sus chispitas mariposas y los piropos de propuestas, les abrazo. Si viene el dolor crudo con la incertidumbre pesada, les abrazo.


Pase lo que pase voy a estar bien. Me lo repito constantemente. Y no es un un mantra más, ni una ilusión de la mente, ni la promesa de un futuro que no tengo ni idea si nos llegará. Realmente es la oración que seguro le heredé a otras vidas y se la regalo a otras próximas.


No siempre es color de rosa la vida. Y es mentira que todo nos será justo y bondadoso siempre. Seguro el recuerdo de la herida no es cómodo y preferimos enfrascarnos en el drama o pasar de largo sin mirar a fondo, cuando en realidad surgen esas situaciones para que resolvamos lo que está pendiente.


No. No todo siempre estará bien. Así estés brillando hoy y vibrando arriba, llegarán las dudas, la angustia, la debilidad, el cansancio, la enfermedad y la muerte para cuestionarnos qué tanto podemos hacer con lo que hemos aprendido, cómo podemos utilizar las herramientas integradas.


En ese proceso de esta vida humana de todo aquello que no podemos controlar, los hábitos tienen una poderosa fórmula de bienestar y sanación. Hablo de los hábitos que edifican, no de las adicciones que destruyen. Establecer hábitos no es un asunto de plantearse metas ni objetivos a mediano o a largo plazo, es en realidad, un asunto de lanzarce a comprender el sistema que implica el cuerpo, la emoción y el pensamiento y ese es un proceso personal, pues si bien hay procesos biológicos "básicos", cada organismo, historia y mente, se modela en virtud de las relaciones y conversaciones que entabla.


Ella Migra

Tengo un par de hábitos sencillos e invisibles par amuchos en mi vida, que no caben (y no me interesa que quepan), en fotos de redes sociales o medallas de maratonista. Comenzando año podríamos empezar a pensar en los hábitos atómicos (como se llama también el ibro), que podrían ayudarnos a reconciliarnos con la maquinaria de cuerpo y alma que es nuestro territorio real. Piensa en configurar esos hábitos entendiendo que:


  • Los hábitos son el interés que sostiene nuestra mirada de futuro, nuestros deseos.

  • La más rápida manera de aniquilar la pretensión de formar un hábito, es amarrarlo a objetivos. En su lugar, es mejor concentrarnos en cómo a diario nos estamos relacionando con nuestra vivencia del cuerpo, las emociones y el pensamiento (qué hacemos con eso).

  • La forma más eficaz de cambiar los hábitos es centrarse no en lo que se quiere conseguir, sino en lo que se desea ser.

  • La búsqueda de hábitos debe ser una práctica obvia, sencilla y atractiva, no un castigo autoimpuesto.


Entonces en medio de esos pequeños hábitos acá estoy, acá estamos. Celebrando la pequeña victoria diaria sin muchas ganas de mirar cada detalle de lo que venga y sin embargo con ganas de concretar ya lo que vendrá y con quien vendrá.


Ojalá este año te atrevieras a mirar para adentro y ver el cuerpo emocional y físico que eres. Ojalá te miraras como el ser sexual, emocional, intelectual, biológico, social, cultural y trascendental que eres. Y a eso te voy a invitar a lo largo de 10 encuentros que haremos en este 2022 para aprender y mirar herramientas para sanar: una experiencia grupal de salud integral, una invitación única para sanar integralmente.


Te espero en ese espacio. Pronto más información. Muy emocionada de todo lo que allí aprenderemos.


¿Ya escuchaste nuestro último Episodio para aprender de tu sentir? Escúchalo aquí


Carolina Leguizamón M.

Psicoterapeuta